Regresó a la titularidad la pasada jornada ante el Real Zaragoza sin poder zafarse del juicio del Camp Nou y algunos murmullos que dificultan mucho su reencuentro a nivel futbolístico
Regresó a la titularidad la pasada jornada ante el Real Zaragoza sin poder zafarse del juicio del Camp Nou y algunos murmullos que dificultan mucho su reencuentro a nivel futbolístico. Bojan Krkic no jugó ante el Arsenal pero cuando desconocía qué papel acabaría ejerciendo en el Sánchez Pizjuán al empezar en el banquillo, una desafortunada lesión muscular de Pedro le metió de lleno en el partido. Y el de Linyola cumplió. Metió el gol azulgrana siguiendo la jugada como el gran oportunista y hombre de área que es y contribuyó con su incansable presión a dificultar la creación del Sevilla.

Bojan recuperó anoche algunas de las magníficas sensaciones que dejó en el decisivo tramo final de la Liga pasada y que no han tenido continuidad en lo que va de campaña. Tras la eliminación europea ante el Inter, asumió el reto de suplir a Zlatan Ibrahimovic y respondió a la confianza de Pep Guardiola marcando un gol en Villarreal, otro en casa al Tenerife y un tercero en el Pizjuán en la penúltima jornada. Y ayer, en el mismo escenario donde explotó al máximo su envergadura escondiendo el balón con el cuerpo antes de engatillar a Palop, hizo lo propio para batir a Javi Varas en la otra portería. Martín Cáceres, cedido por el Barça, fue a por él para impedir el 0-1 e incluso le arrolló cuando el control del catalán, tras el pase de la muerte de Dani Alves, ya dirigió el esférico hacia la red. Aunque el balón acabó entrando antes de que el `9´ azulgrana lo remachara, el uruguayo debió ver la amarilla por una falta de libro.
Desde que redondeó el 5-0 ante la Real Sociedad el 12 de diciembre, no conocía el sabor del gol y en estos tres meses sólo jugó cinco partidos de titular y siete ratitos más. Sin embargo, el tanto de ayer puede suponer una inyección de moral fundamental para que Bojan encare el final de temporada con la misma convicción de la anterior pese a que Afellay, ayer suplente, parece por delante suyo en los planes de Pep. Bojan acabó desfondado ante el Sevilla pero si Pérez Lasa hubiera pitado un claro penalti al ser derribado por Navas, gran parte del triunfo habría sido obra suya