El de Linyola debutó de la mejor forma posible: marcando el tanto de la selección catalana
Bojan Krkic tuvo el debut soñado con la camiseta de la
selección catalana gracias al gol que marcó en el minuto 28 y que sirvió para romper el empate a cero que reinaba entonces en el marcador El de
Linyola fue una de las tres referencias en ataque a la que recurrió
Pere Gratacós en el once inicial. Con
Coro por la banda derecha y
Sergio García por el centro,
la joven promesa del Barça se movió, sobre todo, por el lado izquierdo del ataque catalán. Desde esa zona, y en alguna ocasión, más centrado, llevó de cabeza a la defensa de
Euskal Herria durante la primera parte.
El ilerdense dispuso de tres remates a puerta en los primeros 45 minutos, siendo el jugador catalán que más peligro trajo al marco de
Iñaki Lafuente. Dio el primer aviso en el minuto 25, con un slalom desde el centro del campo y un disparo que desvió un defensa. A la segunda ya no falló y marcó el primer tanto del partido tras pase de
Coro, con el que se entendió muy bien sobre el césped de
San Mamés.
Bojan dio muestras de su enorme calidad en el uno contra uno frente a
Lafuente. Pocos minutos después pudo ampliar su cuenta, con un remate a la media vuelta en el área pequeña que paró milagrosamente
el portero de Barakaldo con la nariz.
Aún dispuso de algunos minutos más en la segunda parte, en los que colaboró intensamente en las jugadas de ataque hasta que fue sustituido en el 60.